En Unidos Legales recibimos muchos casos de diferentes accidentes en nuestras oficinas en Canoga Park. Algunos no tan graves como otros, y bajo diversas circunstancias.

Por lo general, es el dueño del automóvil el que va manejando, y la mayoría de las veces se encuentra asegurado.

Sin embargo, hay situaciones en las que una persona decide prestar su vehículo a un amigo o a un familiar, y ellos pueden tener la mala fortuna de verse involucrados en uno de ellos.

¿Qué pasa en estas situaciones y quién cubre los gastos?

Bien, hablemos de las normas de responsabilidad civil que se aplican a los seguros de automóviles. La cobertura de responsabilidad civil se divide en dos:

  1. La responsabilidad de cubrir lesiones personales, y
  2. La responsabilidad de cubrir daños físicos.

Muchas pólizas de seguros no nada más te cubren a ti, sino también a otra persona que utilice tu automóvil con tu permiso. Asegúrate que tu póliza incluya esta cláusula antes de prestarle tu carro a alguien, y verifica si cubre a una tercera persona por la misma cantidad que a ti, o si hay ciertas limitaciones.

Es muy importante conocer toda esta información porque te puedes enfrentar a diferentes escenarios.

        Tu amigo o familiar puede tener un accidente leve en donde solo hay daños menores a tu auto. En este caso, el seguro cubrirá los daños y tú solo tendrás que pagar el deducible correspondiente.

        Tu amigo o familiar se ven involucrados en un accidente grave. En este caso, vamos a considerar que no solo hay daños de propiedad (de uno o ambos coches), sino que también hay lesiones personales a considerar en los pasajeros del coche contra el que chocó. Como ya vimos anteriormente, la responsabilidad civil cubrirá las lesiones del conductor y pasajeros del otro auto, al igual que la reparación de su auto.

Un seguro con cobertura de responsabilidad civil también cubre gastos por representación legal, en caso de que seas demandado por la otra parte involucrada.

Sin embargo, recuerda que esta cobertura tiene una cantidad límite para cubrir todos estos gastos.  Si el accidente ha sido muy grave, y los gastos para cubrir los daños exceden esta cantidad, entonces el resto tendrá que salir de tu propio bolsillo. Y es aquí donde te puedes ver en un serio problema.

Lo primero que se tendría que ver, y que te ayudaría tremendamente en estos casos, es que tu amigo o familiar también estuvieran asegurados. En ese caso, podrías utilizar su seguro como una cobertura secundaria para poder cubrir todos los gastos. Cuando los dos seguros de dos personas se unen con este propósito, a esto se le conoce como “pro rata”

Sin embargo, si tu amigo o familiar no están asegurados, entonces los tribunales buscarán cubrir todos los gastos a través de tus propiedades como tu casa, tu auto, etc.

Llámanos hoy mismo para asesorarte, si tienes alguna duda. ¡Te esperamos en Canoga Park!